Presentem l'acte final del Projecte Junts 2010-2011.
Moments únics plens de grans experiències!
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Fotos clase Taller Kinde- Quito
Mirad qué atentos estamos!
Conte La Sacharruna en Kichwa. Escuela 11 Octubre
SACHARRUNA
Quito villa kuchullapimi, San Isidro HUYACHUL nishaka ayllu llaktapimi kayka tukushka.
Ñuka mama, yayapak jatun mama, jatun yayami kayta parlaska.
Mamanta zapalla wawakunamanta llakita parlashka, chay wawakunaka paykunapak yayawan lamamawanmi kawsahkakuna
chay ayllu llaktapika ashalla wasikunami tiyashka, ashpa pata, ukshawan khatachishka, kaspi punku wasikunami kashka
Chay pacha wawakunaka achka manchaywanmi kawsashkakuna yachana wasi mana tiyashkachu ayllu llaktapika, chaymanta CANGAHUA nishka llaktaman yachankapak rirkakuna.
Urkukuna, waykukuna, chakiñankunata, takshana mayuta yallishpa rirkakuna.
Felipe Serafina wawakunaka ukta pichka pacha pakarinpak hatarishpa lamamata yanapankapak, wakrata kapinaman llukshirkakuna.
Paykunapak yaya Rafael kuchulla haciendapi wasipunkupi llankak, chishimanmi shutinata yachashka.
Felipe Serafina wawakunaka imata mana mikushpami yachana wasimanka rikunakashka, paykunapak lamama achka hirami kashka.
wakinpika chakiñanmanta llukshishpami urkuman yaykushpa muyukunata mashkanaman mikunkapak.
Shuk punllaka uksha wasipi kuwsak sacharruna warmipakmanmi chayarkakuna.
Parluka ninmi kay warmika chinkarishka wawakunata tarishpa paypak wasiman apashpa ñawi lulunkunata llukchishpa mikuhashka.
Quito villa kuchullapimi, San Isidro HUYACHUL nishaka ayllu llaktapimi kayka tukushka.
Ñuka mama, yayapak jatun mama, jatun yayami kayta parlaska.
Mamanta zapalla wawakunamanta llakita parlashka, chay wawakunaka paykunapak yayawan lamamawanmi kawsahkakuna
chay ayllu llaktapika ashalla wasikunami tiyashka, ashpa pata, ukshawan khatachishka, kaspi punku wasikunami kashka
Chay pacha wawakunaka achka manchaywanmi kawsashkakuna yachana wasi mana tiyashkachu ayllu llaktapika, chaymanta CANGAHUA nishka llaktaman yachankapak rirkakuna.
Urkukuna, waykukuna, chakiñankunata, takshana mayuta yallishpa rirkakuna.
Felipe Serafina wawakunaka ukta pichka pacha pakarinpak hatarishpa lamamata yanapankapak, wakrata kapinaman llukshirkakuna.
Paykunapak yaya Rafael kuchulla haciendapi wasipunkupi llankak, chishimanmi shutinata yachashka.
Felipe Serafina wawakunaka imata mana mikushpami yachana wasimanka rikunakashka, paykunapak lamama achka hirami kashka.
wakinpika chakiñanmanta llukshishpami urkuman yaykushpa muyukunata mashkanaman mikunkapak.
Shuk punllaka uksha wasipi kuwsak sacharruna warmipakmanmi chayarkakuna.
Parluka ninmi kay warmika chinkarishka wawakunata tarishpa paypak wasiman apashpa ñawi lulunkunata llukchishpa mikuhashka.
Conte La Sacharruna. Escuela 11 Octubre
LA SACHARRUNA
En un barrio llamado San Isidro de HUYACHUL que esta ubicado a unos kilómetros de Quito sucedió esta historia.
Los abuelos de mis padres les contaban esta triste historia de dos niños huérfanos de madre, que vivían con su padre y su madrastra. En el barrio había pocas casas, eran de adobe, cubiertas el techo con paja, con las puertas de tablas.
Los niños que vivían en aquella época tenían mucho miedo. No había escuela en el barrio, por lo que tenían que ir a Cangahua a estudiar, pasando montañas, quebradas , chaquiñanes y un río llamado Tagshana .
Felipe y Serafina se levantaban a las cinco de la mañana ayudar a su madrastra a ordeñar las vacas.
Rafael su padre madrugaba a trabajar en la hacienda cercana como huasipunguero y regresaba por la tarde. Felipe y Serafina iban a la escuela sin tomar café porque su madrastra era muy mala, no les daba.
Ellos muchas veces se desviaban del chaquiñán y se metían en el monte a comer pepitas que encontraban a su alrededor.
En un barrio llamado San Isidro de HUYACHUL que esta ubicado a unos kilómetros de Quito sucedió esta historia.
Los abuelos de mis padres les contaban esta triste historia de dos niños huérfanos de madre, que vivían con su padre y su madrastra. En el barrio había pocas casas, eran de adobe, cubiertas el techo con paja, con las puertas de tablas.
Los niños que vivían en aquella época tenían mucho miedo. No había escuela en el barrio, por lo que tenían que ir a Cangahua a estudiar, pasando montañas, quebradas , chaquiñanes y un río llamado Tagshana .
Felipe y Serafina se levantaban a las cinco de la mañana ayudar a su madrastra a ordeñar las vacas.
Rafael su padre madrugaba a trabajar en la hacienda cercana como huasipunguero y regresaba por la tarde. Felipe y Serafina iban a la escuela sin tomar café porque su madrastra era muy mala, no les daba.
Ellos muchas veces se desviaban del chaquiñán y se metían en el monte a comer pepitas que encontraban a su alrededor.
Conte Huagra Yaya. Escuela 11 Octubre
HUAGRA YAYA
Hace más o menos 42 años, allá por el año de 1967, cuando estaba por darse la reforma agraria y los terratenientes por ley, se veían en la obligación de entregar un HUASIPUNGO a cada uno de sus trabajadores; sucedió que; en la hacienda de Catzuquí de Velasco, el huasicama Jorge Toapanta, también esperaba su tierra con mucha alegría para poder trabajarla y ganar dinero para su esposa María y sus hijos Diana, Daniel y Marisol.
Jorge era un hombre fuerte, CHAGRA del páramo. Sabía cómo trabajar el campo y el ganado vacuno de la hacienda. Su anhelo era que sus hijos pudieran asistir a la escuela, pero lo que ganaba no le alcanzaba y los trámites de la entrega de las tierras no se agilitaba por presión de los poderosos patrones terratenientes. Por eso un día, Jorge decidió hacer un pacto con el cerro, para que le ayude a conseguir mucha riqueza y cumplir los anhelos que tenia para sus hijos. Entonces el cerro le ordenó que cada vez que lleve el ganado al corral, baje del caballo, se saque el poncho y entre con los animales para que se cumpla el pacto. Se convertiría en un gran Toro Padre (Huagra Yaya).
Y que cada vez que subía al cerro, el pacto se cumplía. Dentro del corazón de Jorge crecería una mazorca de oro. Cada día llegaba al cerro, desmontaba su caballo, se quitaba el poncho y entraba al corral y rápidamente tomaba la forma de un corpulento toro que cuidaba todo el día del ganado, mientras en su corazón se acumulaban las mazorcas de oro Llegaba la tarde y salía del corral para tomar nuevamente la forma de un ser humano; entonces se comía el CUCAYO que María su esposa le había preparado y regresaba a casa montado en su caballo.
Hace más o menos 42 años, allá por el año de 1967, cuando estaba por darse la reforma agraria y los terratenientes por ley, se veían en la obligación de entregar un HUASIPUNGO a cada uno de sus trabajadores; sucedió que; en la hacienda de Catzuquí de Velasco, el huasicama Jorge Toapanta, también esperaba su tierra con mucha alegría para poder trabajarla y ganar dinero para su esposa María y sus hijos Diana, Daniel y Marisol.
Jorge era un hombre fuerte, CHAGRA del páramo. Sabía cómo trabajar el campo y el ganado vacuno de la hacienda. Su anhelo era que sus hijos pudieran asistir a la escuela, pero lo que ganaba no le alcanzaba y los trámites de la entrega de las tierras no se agilitaba por presión de los poderosos patrones terratenientes. Por eso un día, Jorge decidió hacer un pacto con el cerro, para que le ayude a conseguir mucha riqueza y cumplir los anhelos que tenia para sus hijos. Entonces el cerro le ordenó que cada vez que lleve el ganado al corral, baje del caballo, se saque el poncho y entre con los animales para que se cumpla el pacto. Se convertiría en un gran Toro Padre (Huagra Yaya).
Y que cada vez que subía al cerro, el pacto se cumplía. Dentro del corazón de Jorge crecería una mazorca de oro. Cada día llegaba al cerro, desmontaba su caballo, se quitaba el poncho y entraba al corral y rápidamente tomaba la forma de un corpulento toro que cuidaba todo el día del ganado, mientras en su corazón se acumulaban las mazorcas de oro Llegaba la tarde y salía del corral para tomar nuevamente la forma de un ser humano; entonces se comía el CUCAYO que María su esposa le había preparado y regresaba a casa montado en su caballo.
El Hombre y el Ganado. Escuela 11 Octubre-Quito
EL HOMBRE Y EL GANADO
Había una vez un hombre que cultivaba en una finca. Se iba de mañana y tarde a cuidar el ganado, luego bajaba a su casa a dormir. Madrugaba a ver sus animalitos y de paso ordeñaba sus vacas. El tenia una yunta en su casa, la cual fue robada. Andaba desesperado buscando su yunta pero no la encontró. Fue al potrero a ver si había aparecido la yunta y se dio cuenta que habían robado cinco cabezas de ganado más. Asustado se fue a la otra finca para prevenir otro robo, pero era muy tarde ya habían robado otras tres cabezas mas de ganado. Como era valioso el ganado, salieron a buscarles y llegaron a otra finca donde no había pasado nada y al enterarse de lo que había sucedido en la finca cercana, les dio mucho miedo que también les roben, ya que su jefe también era muy malo.
Les daba miedo que les roben nuevamente, ya que si eso acontecía nuevamente los mandaría a la cárcel. Por eso el señor andaba cuidando bien los animales de la finca incluso habían días que se iba sin comer. Salía con su hijo a rodear el ganado y un día no encontraron tres cabezas de ganado. El jefe los mandó a la cárcel.
Había una vez un hombre que cultivaba en una finca. Se iba de mañana y tarde a cuidar el ganado, luego bajaba a su casa a dormir. Madrugaba a ver sus animalitos y de paso ordeñaba sus vacas. El tenia una yunta en su casa, la cual fue robada. Andaba desesperado buscando su yunta pero no la encontró. Fue al potrero a ver si había aparecido la yunta y se dio cuenta que habían robado cinco cabezas de ganado más. Asustado se fue a la otra finca para prevenir otro robo, pero era muy tarde ya habían robado otras tres cabezas mas de ganado. Como era valioso el ganado, salieron a buscarles y llegaron a otra finca donde no había pasado nada y al enterarse de lo que había sucedido en la finca cercana, les dio mucho miedo que también les roben, ya que su jefe también era muy malo.
Les daba miedo que les roben nuevamente, ya que si eso acontecía nuevamente los mandaría a la cárcel. Por eso el señor andaba cuidando bien los animales de la finca incluso habían días que se iba sin comer. Salía con su hijo a rodear el ganado y un día no encontraron tres cabezas de ganado. El jefe los mandó a la cárcel.
Carta de Presentació Escola Oriol Martorell.
Barcelona, 16 de diciembre de 2010
Estimados niños y niñas de Quito:
Ahora ya nos conocemos y queremos deciros que la carta que nos enviasteis nos emocionó a todos y nos dio una alegría impresionante.
Sentimos mucho que talaran el bosque que tanto os gustaba y que os quitaran vuestro espacio de juego, seguramente era precioso con muchos árboles y flores. Pero seguro que es muy divertido sembrar con vuestros abuelitos. Tenéis mucha suerte de tener dos huertos y un invernadero. Nosotros también tenemos un huerto, no es muy grande pero tampoco es pequeño. Desde las ventanas de la clase vemos un parque que se llama “ Parque de la Guineueta” (que quiere decir zorro pequeño), y los miércoles vamos a jugar al parque porque nos pilla muy cerca y nuestro patio es un poco pequeño. Tenemos suerte porque nos llega aire fresco del parque.
Estimados niños y niñas de Quito:
Ahora ya nos conocemos y queremos deciros que la carta que nos enviasteis nos emocionó a todos y nos dio una alegría impresionante.
Sentimos mucho que talaran el bosque que tanto os gustaba y que os quitaran vuestro espacio de juego, seguramente era precioso con muchos árboles y flores. Pero seguro que es muy divertido sembrar con vuestros abuelitos. Tenéis mucha suerte de tener dos huertos y un invernadero. Nosotros también tenemos un huerto, no es muy grande pero tampoco es pequeño. Desde las ventanas de la clase vemos un parque que se llama “ Parque de la Guineueta” (que quiere decir zorro pequeño), y los miércoles vamos a jugar al parque porque nos pilla muy cerca y nuestro patio es un poco pequeño. Tenemos suerte porque nos llega aire fresco del parque.
Conte en català: La Rateta que escombrava l'escaleta. Escola del Carmel
Hi havia una vegada una rateta encantadora i molt presumida, que cada matí escombrava l’escaleta de casa seva tot cantant i ballant. Un matí, tot escombrant, es va trobar una moneda sota l’estora.
La rateta es va quedar pensant una llarga estona. Què podia comprar-se amb aquella moneda?
La rateta va dir:
- Si em compro avellanetes i ametlletes em cauran les dentetes, si em compro pinyonets em cauran els queixalets! I si em compro un llacet rosa per estar ben formosa? Sí, me’l compraré!
Tot d’una,la rateta va anar a la merceria a comprar-se el llacet per posar-se’l a la seva llarga cua.
L’endemà, la rateta estava al balcó amb el seu llacet a la cua i pensava: segur que amb aquest llacet tan preciós trobaré un pretendent que es vulgui casar amb mi.
Al cap d’una estona va passar un gos ben plantat i li va preguntar:
- Rateta, rateta, tu que ets tan boniqueta, em voldries per marit jo que sóc tan eixerit?
La rateta tota desconcertada li va preguntar: - A veure quina veu fas?
El gos va bordar: - Bub, bub.
- Ai no! Amb aquesta veu tan ronca m’espantaries.
La rateta es va quedar pensant una llarga estona. Què podia comprar-se amb aquella moneda?
La rateta va dir:
- Si em compro avellanetes i ametlletes em cauran les dentetes, si em compro pinyonets em cauran els queixalets! I si em compro un llacet rosa per estar ben formosa? Sí, me’l compraré!
Tot d’una,la rateta va anar a la merceria a comprar-se el llacet per posar-se’l a la seva llarga cua.
L’endemà, la rateta estava al balcó amb el seu llacet a la cua i pensava: segur que amb aquest llacet tan preciós trobaré un pretendent que es vulgui casar amb mi.
Al cap d’una estona va passar un gos ben plantat i li va preguntar:
- Rateta, rateta, tu que ets tan boniqueta, em voldries per marit jo que sóc tan eixerit?
La rateta tota desconcertada li va preguntar: - A veure quina veu fas?
El gos va bordar: - Bub, bub.
- Ai no! Amb aquesta veu tan ronca m’espantaries.
Conte en castellà: La rateta que escombrava l'escaleta
Había una vez una ratita encantadora y muy presumida, que cada mañana barría la escalera de su casa cantando y bailando. Una mañana, mientras barría, se encontró una moneda debajo de la alfombra.
La ratita se quedó pensando un largo rato. ¿Qué podía comprarse con aquella moneda?
La ratita dijo:
- ¡Si me compro avellanitas se me caerán los dientecitos, si me compro piñones se me caerán las muelitas! ¿Y si me compro un lacito rosa para estar preciosa? ¡Sí, me lo compraré!
Así que de repente, la ratita fue a la mercería a comprarse el lacito para ponérselo en su larga cola.
A la mañana siguiente, la ratita estaba en su balcón con su lacito en la cola y pensaba: seguro que con este lacito tan precioso encontraré un pretendiente que se quiera casar conmigo.
Al cabo de un rato pasó un perro bien plantado y le preguntó:
- Ratita, ratita, tú que eres tan bonita, ¿me querrías por marido yo que soy tan y tan listo?
La ratita, desconcertada, le preguntó: - ¿A ver cómo suena tu voz?
El perro bordó: - Guau, guau.
- ¡Ay no! Con esta voz tan ronca me asustarías.
La ratita se quedó pensando un largo rato. ¿Qué podía comprarse con aquella moneda?
La ratita dijo:
- ¡Si me compro avellanitas se me caerán los dientecitos, si me compro piñones se me caerán las muelitas! ¿Y si me compro un lacito rosa para estar preciosa? ¡Sí, me lo compraré!
Así que de repente, la ratita fue a la mercería a comprarse el lacito para ponérselo en su larga cola.
A la mañana siguiente, la ratita estaba en su balcón con su lacito en la cola y pensaba: seguro que con este lacito tan precioso encontraré un pretendiente que se quiera casar conmigo.
Al cabo de un rato pasó un perro bien plantado y le preguntó:
- Ratita, ratita, tú que eres tan bonita, ¿me querrías por marido yo que soy tan y tan listo?
La ratita, desconcertada, le preguntó: - ¿A ver cómo suena tu voz?
El perro bordó: - Guau, guau.
- ¡Ay no! Con esta voz tan ronca me asustarías.
Cuento en castellano: La Liebre y la Tortuga. Escola Font d'En Fargas
LA LIEBRE Y LA TORTUGA
Había una vez un bosque muy lejano, en tierras de la selva amazónica… donde vivía una liebre con su familia. La liebre iba a beber agua diariamente a un río próximo que se llamaba río Amazonas. Se levantaba temprano para buscar comida entre los arbustos, matorrales y algunas veces se entretenía entrando en los frondosos bosques. La liebre era muy valiente y como no tenía miedo a los animales daba vueltas por el bosque hasta que encontraba la comida más apetitosa.
Un domingo como cualquier otro, salió la liebre en dirección al río. Estaba bebiendo agua, cuando vio reflejarse en el agua una tortuga. La liebre hizo ver que se bebía la tortuga y la tortuga que era muy inteligente se dio cuenta de que la estaba provocando. En aquel momento, la tortuga recordó todas las malas pasadas que le había hecho. Por ejemplo: el día que la liebre se disfrazó de galápago para ganarse la confianza de la tortuga y así la envió a un despeñadero en lugar de enseñarle el camino del río.
Había una vez un bosque muy lejano, en tierras de la selva amazónica… donde vivía una liebre con su familia. La liebre iba a beber agua diariamente a un río próximo que se llamaba río Amazonas. Se levantaba temprano para buscar comida entre los arbustos, matorrales y algunas veces se entretenía entrando en los frondosos bosques. La liebre era muy valiente y como no tenía miedo a los animales daba vueltas por el bosque hasta que encontraba la comida más apetitosa.
Un domingo como cualquier otro, salió la liebre en dirección al río. Estaba bebiendo agua, cuando vio reflejarse en el agua una tortuga. La liebre hizo ver que se bebía la tortuga y la tortuga que era muy inteligente se dio cuenta de que la estaba provocando. En aquel momento, la tortuga recordó todas las malas pasadas que le había hecho. Por ejemplo: el día que la liebre se disfrazó de galápago para ganarse la confianza de la tortuga y así la envió a un despeñadero en lugar de enseñarle el camino del río.
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